Tener campo para correr es la mejor motivación”, ya sea bocetando un nuevo producto o dispuesto en su bicicleta a cubrir decenas de kilómetros. Santi sabe por experiencia que incluso el trabajo realizado con detalle puede ser mejorado en el futuro. Esto es lo que define su carácter profesional. Le gusta pensar que algunos de sus diseños perdurarán en el tiempo por la belleza de su ejecución y la finura de su funcionamiento. Y con ello cambiar el paradigma en algún aspecto, “que lo que se venía haciendo pase a ser diferente gracias a mi esfuerzo.”

Se le conoce por ganar (casi) siempre la partida aun teniendo malas cartas y por deleitar a sus comensales con una buena comilona con pocos ingredientes en la nevera. Habilidades que también demuestra en la oficina. Santi es de esas personas capaces de dar con una solución ingeniosa a problemas técnicos y urgentes. La máxima de “menos es más” marca su día a día. “Tengo la habilidad de aplicar el ingenio antes de “ponerme a trabajar” y ver si puedo conseguir lo mismo con menos esfuerzo. Me da pereza hacer, pero no pensar”, cuenta imitando la voz de futbolista brasileño. Las imitaciones, otra de sus habilidades. Lo que hace de él un ameno compañero de viaje en momentos de tensión y estrés profesional.

No lo creerías después de escucharle hablar sobre innovación ante un grupo de arquitectos, pero se considera tímido con desconocidos en la corta distancia. Él aclararía entre risas: “Los que bien me conocen me consideran tímido y los conocidos creen que me dedico a dar charlas en TEDTalk”. Os invitamos a juzgarlo por vosotros mismos en este vídeo.

Cuando le preguntas cómo le gustaría que le recordasen, sonríe diciendo: “Me gustaría ser ejemplo del buen diseño con pocos recursos. Eso me encantaría.” Su debilidad reside en el amor por lo bello y bien realizado. Le gusta el diseño sencillo y funcional, lo cual ha plasmado en muchos de los productos de Birkigt.