Os presentamos otro de nuestros proyectos más novedosos, que tiene como base la puerta para ascensor, de la que ya os hemos hablado.

En este caso os mostramos la B-Gate, una puerta corredera empotrable, cuya principal funcionalidad es que queda totalmente enrasada con el paramento cuando está cerrada.  Este efecto se produce a ambos lados del paramento, lo que da como resultado una puerta oculta en la pared, algo verdaderamente útil y  estéticamente atractivo. Eso sí, para que se oculte completamente, es necesario cuadrar el dibujo de los paneles de la pared con los de la puerta, tal como se ve en el vídeo.

Para el prototipo hemos utilizado una puerta que queda enrasada a ambos lados de la pared y y que está forrada de chapas de acero de 4 mm de espesor, para darle el peso equivalente a una puerta forrada de piedra. La puerta está preparada para pesos de hasta 200 kg en su versión estándar, así que es fácil forrarla de piedra u otro material contundente.

La puerta es de accionamiento eléctrico, aunque puede fabricarse la versión manual. Para abrirla, pueden usarse varios métodos:

  1. Touch control: presionando levemente la puerta, ésta se abre automáticamente. Para cerrarla, se presiona suavemente el canto de la misma y se acciona el movimiento de cerrado.
  2. Optic control: un par de sensores ópticos de proximidad al acercar la mano a la pared (sin contacto, como se ve en el video), abren o cierran la puerta.

Como opciones, pueden implementarse, entre otras muchas:

  1. Cierre automático, pasado cierto tiempo de espera
  2. Barrera óptica de seguridad (como en el vídeo), que evita el impacto de la puerta con el usuario. El modo estándar detecta a la persona por contacto y detiene y abre la puerta al detectarlo.
  3. Bloqueo de puerta abierta o cerrada, para mantener privacidad.
  4. Encendido o apagado de luces para incrementar espectacularidad

Otra de las grandes ventajas es que todas las versiones de la puerta pueden abrirse manualmente en caso de fallo eléctrico. Además, el mantenimiento es sencillo, ya que pueden cambiarse “en caliente” el módulo motor, la electrónica y otras partes susceptibles de fallo sin desmontar la puerta ni despanelar la pared ni la puerta.